30 de julio de 2010

Contra los recortes y la reforma laboral:

El 29 de septiembre TODOS A LA HUELGA



Aprovechando el estreno de la selección en el Mundial, el pasado 16 de junio el Gobierno impuso por decreto su Reforma Laboral. Una reforma con la que se abaratará el despido, ampliando a toda la clase obrera el contrato de 33 días, y permitiendo que las empresas puedan deshacerse de empleados “por razones económicas”, pagándoles de indemnización tan sólo 20 días por año trabajado (hasta ahora eran 45; la pérdida para los trabajadores es considerable), alegando que su situación económica no es todo lo buena que quisieran. Eso sí, no les faltan subvenciones pagadas por todos, ni nuestros sueldos son un gran problema para sus beneficios, ya que con el nivel de paro que han generado acabamos todos aceptando “salarios” de miseria y dando las gracias. Lo curioso es que nos intentan convencer prometiéndonos que abaratando el despido no se destruirá empleo. Además de una mentira clarísima, es un chantaje en toda regla: o aceptamos lo inaceptable, o nos quedaremos sin curro. Eso sí, los políticos y los expertos economistas tienen su puesto y su sueldazo asegurados…

La Reforma Laboral se aprobaba unos días después del recorte salarial a los funcionarios. Una estrategia bien pensada para primero dividirnos a los trabajadores (de los sectores público y privado), y después clavarnos la puñalada de noche y por la espalda. Tenían que ser “responsables” y qué mejor manera que separarnos y evitar que nos demos cuenta. Esto da que pensar: saben perfectamente que sus medidas impulsan los beneficios de empresas y bancos a costa de nuestras condiciones de vida. Nadie lo sabe mejor que ellos mismos.

Ante esto, los sindicatos UGT y CCOO han convocado para el próximo 29 de septiembre una Huelga General. Esta convocatoria es cierto que llega tarde y puede responder más a sus intereses burocráticos que a los de la clase obrera. Si fuese una respuesta a nuestra situación, sumada a los ataques en forma de recortes y reforma, ya llevaríamos meses de movilizaciones serias. De hecho, el enfrentamiento a las medidas antiobreras ya es una constante en países como Grecia, y en Francia e Italia no se ha esperado al 29 de septiembre para ir al paro total. Incluso hubo el 29 de junio una Huelga General en Euskadi.

Independientemente de la credibilidad y el oportunismo de los sindicatos, debemos ir a la huelga el 29-S. La convocan los sindicatos, sí, pero somos los trabajadores, con nuestra decisión, quienes tenemos en nuestras manos permitir los ataques del Gobierno y la Patronal a nuestros intereses, o bien demostrarles que no van a poder seguir adelante con esta batería de medidas antiobreras. La convocatoria es de los sindicatos; lo que está en juego son nuestras condiciones de vida. O vamos a la huelga, o se llevarán a cabo los recortes y las reformas que precarizan aún más nuestras vidas. Si pensamos que para frenar las medidas del Gobierno basta con quejarse y maldecir, la llevamos clara. Hay que plantarse, parar la máquina de hacer beneficios, demostrar nuestra fuerza y nuestra rotunda negativa a ser tratados como ganado. Es la única manera de hacer fracasar los planes del Gobierno y la Patronal. Que “arrimen el hombro” de una vez.

La huelga de los trabajadores del Metro de Madrid debe ser un ejemplo para el resto de trabajadores de este país. Se han atrevido a desafiar a la Comunidad de Madrid, que pretende reducir considerablemente sus salarios violando el convenio colectivo; han perdido días de sueldo y se han arriesgado mucho, incumpliendo unos servicios mínimos abusivos que impiden que se note cualquier protesta de los trabajadores. Lo tienen difícil y tienen enfrente a los medios de comunicación, que hábilmente logran la desunión de la clase trabajadora llamándolos “privilegiados”, “irresponsables” e “insolidarios”, por querer hacer respetar su salario y su convenio.

Del mismo modo que la lucha está en la calle y en el trabajo, y no en el parlamento, nuestra fuerza se demostrará con nuestros actos, y no con las decisiones tomadas por las burocracias sindicales. Vayamos a la huelga todos el 29-S y desbordemos las expectativas de los sindicatos. Que vean que la clase trabajadora de este país no se deja torear más por quienes ya llevan un tiempo empeorando nuestras condiciones de vida, estabilidad emocional y salud mental.

A los trabajadores no se nos toma más el pelo. Ante sus chantajes y los ataques a nuestros intereses:

TODOS A LA HUELGA EL 29-S


Gaceta Proletaria: La Abeja Obrera
Sindicato de Oficios Varios de Guadalajara -- CNT/AIT
Grupo Anarquista Raíces

6 de junio de 2010

¡A LA HUELGA GENERAL!

Presionado por el Capital (el FMI y la UE vienen marcando la pauta) y para salvar la situación de crisis económica, el Gobierno ha decidido ejecutar recortes en el gasto, recortes que suponen una considerable merma salarial a funcionarios y empleados públicos, el empeoramientos de los servicios y la desaparición directa de diversas ayudas sociales. Como si fuese el cuento al revés, un Robin Hood que roba a los pobres para dárselo a los ricos.

Al tiempo que se donan  ingentes cantidades de dinero público, a fondo perdido, al rescate de entidades financieras, se imponen otros recortes sociales, amenaza una nueva reforma laboral que sigue su avance hacia el despido libre y gratis, aumentan los parados superando los 4 millones, continúan los EREs, impagos y despidos, se sube el IVA, que grava sobre todo a las rentas más bajas… y la respuesta de los trabajadores está siendo testimonial o inexistente. Sin embargo, los responsables de esta crisis (especuladores, banca, políticos…), que en el despiporre de años anteriores no repartieron beneficios, ahora sí quieren que todos “arrimemos el hombro”. Es decir, que nosotros, los trabajadores, parados y estudiantes, aceptemos sus recortes sin rechistar, bajo la excusa del bien común. Eso es lo que ellos llaman ser responsables. Esta gente tiene muy claro a qué clase pertenece, qué interés les une y a quién hacer soportar su crisis; de ahí el lanzamiento de campañas que nos piden que nos unamos a ellos para solucionar su crisis a costa de nuestros salarios y condiciones laborales. Somos los trabajadores los que entramos al trapo en divisiones que sólo interesan al capital: funcionarios/empresa privada, fijos/temporales, de la empresa/subcontratados, extranjeros/de aquí… De hecho, el recorte salarial a los empleados públicos es un preámbulo a la congelación de los sueldos, si no a la propia bajada del resto de salarios de todos los trabajadores. Si a los funcionarios se les aplica un -5% de media, ¿qué convenio de qué sector o empresa va a ser capaz de arrancar una subida salarial por mínima que sea? La presión a la baja de todos los salarios es una de las funciones de este recorte.

 Ante todo esto, hay una corriente que culpa de todo a Zapatero. Sin entrar a su defensa, nada más lejos, tenemos claro que Zapatero, Rajoy y el resto de políticos son títeres del Capital y en estos momentos muy útiles además. Bajo una máscara participativa ejecutan los planes y necesidades del Sistema. Es más, ya el FMI dijo que las medidas del Gobierno español eran positivas pero insuficientes: según sus expertos, hay que continuar hacia el despido libre, la jubilación a los 67 años y el copago sanitario.

Es por ello que hacemos un llamamiento a la participación real, directa y horizontal de los trabajadores en los problemas que nos afectan, tomando las riendas de nuestras vidas. Que se acuda a las convocatorias el día de la huelga del sector público -8 de junio- y se participe en las movilizaciones previstas para las próximas fechas, para defender nuestros intereses, porque quien camina mirándose al ombligo se da contra las farolas.

CONTRA EL PARO, LOS ERES, LOS DESPIDOS
CONTRA LOS RECORTES
CONTRA LA REFORMA LABORAL
HUELGA GENERAL
A LA CALLE QUE YA ES HORA 

Colectivos firmantes:
  • La Abeja Obrera
  • Sindicato de Oficios Varios de Guadalajara - CNT
  • Grupo Anarquista Raíces

Cuidado: el poder habla de libertad

La vida ante nuestros ojos como un tren de alta velocidad, dirigida por fuerzas ajenas a nuestra voluntad, cuya legitimidad tiene su origen en nuestra resignación…

La apatía afianza su poder sobre los pupitres, los bolígrafos, las herramientas y los ordenadores. Todo está hecho a su medida y nuestras mentes, fácilmente adaptables, se hacen a la idea de que es ésta la mejor de las posibles maneras de pasar el tiempo.

Que hay vida antes de la muerte parece claro; lo preocupante es que esta vida no le pertenezca a cada uno. Tiene un precio, y quien no lo pague no sale en la foto.

La Democracia se hace fuerte como alternativa al mal mayor (las dictaduras de uno u otro color) y se erige como la situación más cercana a lo perfecto. Su poder es inamovible y cuenta con la legitimidad que da la razón: sus enemigos son enemigos públicos; sus disconformes, locos o terroristas.

Hoy, en China y en Grecia, en Estados Unidos y en Chile, la lucha contra el terrorismo es el nombre, la careta de una guerra contra todo disconforme. Meter el miedo en los cerebros del pueblo para legitimar el poder: nunca un Estado actuó de otro modo cuando se vio en peligro.

Hoy, el capitalismo, en peligro por los efectos de su crisis, recurre al control, el miedo y el sindicalismo para sobrevivir. Será terrorista quien se oponga a los trenes de alta velocidad, quien no ayude a encontrar en Grecia a los miembros de "Lucha Revolucionaria", quien, en Chile, se enfrente al robo de tierras a los mapuches.

Hoy más que nunca, la libertad está en peligro, y es en su nombre por la que se la ataca. Resignarse o enfrentarse al capitalismo es una decisión que toma cada proletario. Sin embargo, el control, la intensificación de la explotación y, en definitiva, el robo de nuestras vidas por la cara, es algo que está más que decidido.

“Como privilegio de una minoría, el capitalismo es impensable sin la complicidad activa de la sociedad” (Fernand Braudel, “La dinámica del capitalismo”)

31 de marzo de 2010

28 de febrero de 2010

NO AL CEMENTERIO NUCLEAR NO A LA DESTRUCCIÓN DE LA TIERRA



NO AL CEMENTERIO NUCLEAR
NO A LA DESTRUCCIÓN DE LA TIERRA

 Añadimos nuestra asistencia a estas convocatorias con el fin de parar el proyecto de instalación del ATC en la provincia de Guadalajara. Dicho esto, haremos algunas preguntas que esperemos inviten a la reflexión:

¿Si el ATC no se ubica en Yebra seguiremos movilizándonos contra el mismo?
¿Lo haremos contra la energía nuclear?

¿Vamos a seguir jugando con los intereses partidistas de los políticos que están a favor o en contra según tengan poder en la institución correspondiente y que van alternando su postura a este respecto según estén en el poder o en la oposición?

¿Queremos dejar nuestro futuro y el de generaciones venideras en manos de grandes grupos empresariales cuyo único interés es el beneficio económico, sea con energía nuclear o “limpia”?

¿Qué tipo de “sostenibilidad” entienden empresas como Iberdrola, Unión FENOSA… que tienen nucleares y a su vez eólicos? ¿Son los eólicos acaso la panacea?

 El cementerio nuclear es tan sólo un hito más en la carrera destructiva que el desarrollismo impone a nuestro entorno, nuestras relaciones y nuestras vidas.. Si finalmente el ATC se desplaza a otra zona: ¿se puede valorar como una victoria de nuestra movilización? ¿Acaso no nos afectará en caso de accidente si se emplaza en Ascó? ¿Nos da igual que la mierda la tengan otros?
 El sistema seguirá imponiendo sus autopistas, urbanizaciones, embalses, aeropuertos, infraestructuras, centros comerciales, trenes de alta velocidad…en su desbocado trayecto hacia la rentabilidad.

¿Quién pondrá fin a toda esta locura?

Sólo la organización entre iguales, de modo horizontal, autónoma, sin intermediarios, plantando cara a cada agresión del capital a nuestro patrimonio natural y humano, será capaz de alejarnos de la barbarie.

Al fin, o destruimos este salvaje capitalismo para crear un mundo de hombres y mujeres libres, o el sistema nos destruirá a nosotros… y ya lo está haciendo.

AUTOORGANIZACIÓN, ACCIÓN Y DESOBEDIENCIA
CONTRA EL CEMENTERIO NUCLEAR
CONTRA LA DESTRUCCIÓN
CONTRA EL CAPITAL

25 de febrero de 2010

Proletari ¿qué?

Proletari ¿qué?

En el primer número de La Abeja Obrera publicamos un buen tochazo de teoría de la crisis capitalista. Es posible que en él abusásemos de términos que más recuerdan a viejos con barba y coderas que a lo que realmente somos: jóvenes alcarreños que creemos necesario plantarle cara decididamente a un orden social que reduce nuestros cuerpos y mentes a lo rentables que sean. Por ello, nos vemos obligados a explicar por qué utilizamos el término “proletario”.
Cuando decimos que La Abeja Obrera es una gaceta proletaria sabemos que utilizamos un término tan prostituido como aparentemente anticuado. A primera vista, da la sensación de que nos congelaron en 1936, “cuando había clases sociales”, o peor aún, que somos los típicos comunistas de libro que no hacen más que repetir como papagayos lo que han memorizado con férrea disciplina militante. El proletariado no se desvaneció durante la Transición, cuando las huelgas salvajes al margen de los sindicatos estuvieron a punto de clavarle la puntilla a esta locura llamada capitalismo. El término “proletario” es tan actual como que para sobrevivir tenemos que trabajar para otros, o desesperarnos con el paro cuando somos mercancía sobrante. Si a algunos la palabra proletariado les evoca imágenes en blanco y negro, para nosotros es la clase social que formamos los carretilleros, camareros, periodistas, mozos, jardineros, estudiantes, barrenderos, parados… 

Para muchos, ya hay que ir olvidando eso de las clases y hablar más de la sociedad civil, dejar de lado la lucha obrera para sacrificarnos por el “bien común”… sobre el papel aquí no hay más que ciudadanos, habitantes de un mundo globalizado (bla, bla, bla…) Y más palabrería hueca que sólo sirve para que estemos bien calladitos y, sobre todo, quietos e inofensivos.
Por no hablar de la situación real en la que nos encontramos, fragmentados hasta el punto de creernos distintos unos de otros. Está claro que ya no hay una clase obrera monocolor; el mono azul ya no lo lleva tanta gente. Pero de ahí a decir que ya no hay clase obrera, va un trecho. 
Sabemos que no decimos nada que nadie sepa. Que la crisis económica la pagamos los de siempre, que los de arriba utilizan todos sus medios para tenernos cada día más controlados y atados a su rueda del trabajo-consumo… Tan sólo pensamos que hay que llamar a las cosas por su nombre. 
Hay una guerra en la calle, en el SEPECAM, en las ETTs, en el curro… Y preocuparse por las palabras parece asunto de intelectuales barbudos, pero hemos visto necesario aclarar por qué utilizamos ciertos términos que chirrían y huelen a tumba. Y si ésta es una gaceta proletaria es porque es la expresión de unos proletarios, y no de una empresa o un sindicato.
Y una última aclaración: La Abeja Obrera es una gaceta proletaria pero de ningún modo es LA gaceta proletaria. Queremos fomentar, aparte de la reflexión sobre cuestiones que nos parecen interesantes, la comunicación directa entre explotados. Y para ello es necesario que nos juntemos con amigos, compañeros de trabajo, vecinos… Para denunciar y pelear contra lo que nos afecta: el mobbing inmobiliario, los despidos y el acoso laboral, el paro, la vigilancia y la brutalidad policial… ver como compañeros de fatiga a quienes sólo vemos como gente extraña o conocida. Y, sobre todo, que la rabia que nos da este mundo y lo que provoca no se quede en un puñetazo al cojín o un cambio de canal en la televisión. Valemos mucho más de lo que nos quieren hacer creer, y por eso debemos alzar nuestra voz, en forma de gritos, pintadas, carteles, panfletos y hojas informativas, pancartas… Porque el mundo puede ser nuestro si lo intentamos, o seguir contra nosotros si nos acomodamos. 
Nuestra fuerza está en la calle y es ahí donde cobran sentido todas las ideas, todos los pensamientos que recorren nuestras cabezas y nos hacen hincharnos de rabia y tristeza, y de ilusión y alegría.


22 de febrero de 2010

2 DE MARZO MANIFESTACION POR EL PENSIONAZO(67 NO) POR UNA HUELGA GENERAL .

 
2 DE MARZO MANIFESTACION POR EL PENSIONAZO (67 NO) POR UNA HUELGA GENERAL .
El próximo 2 de marzo, martes, los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO han convocado una manifestación en Guadalajara contra la reforma propuesta del Sistema de Pensiones.
El pensionazo no es nada nuevo: el capital necesita exprimirnos más para poder volver a la senda de crecimiento. Y algo más: con la izquierda en el poder todo es más fácil; nadie los va a acusar de fachas, ni su política va a ser tratada como la política de la banca. Se llaman “socialistas” y “obreros”, no lo olvidemos.
Según Toxo, secretario general de CCOO, la respuesta de su sindicato a las propuestas de reforma de las pensiones ha sido “ajustada”. Efectivamente, señor jefe sindical: ha sido una respuesta ajustada al orden. No se han movido nada e incluso han favorecido la riada de despidos que han sacudido a tantísimas familias en este país. Si hoy nos encontramos en esta situación es porque los sindicatos han dejado hacer (en el mejor de los casos). Pero sobre todo la responsabilidad es nuestra, de los explotados, que hemos delegado en responsables de la política para la resolución de nuestros problemas. No hay peor error que confiar en quien comparte mesa con el poder.
Importa bien poco quién gobierne. Lo que determina nuestras condiciones de vida es cómo las peleemos, tanto en las pensiones como en los despidos y lo que les cueste a los empresarios tomarnos el pelo. Por ello, es imprescindible salir a la calle para hacer frente a los ataques de la patronal en el día a día, y del Estado a través de sus leyes y planes de austeridad.
Es preciso asistir a la manifestación convocada por UGT y CCOO para dejar clara nuestra postura ante el pensionazo, el paro y la precariedad. Pero no sólo eso: creemos que hay que mostrar todo el desprecio a los sindicatos que nos la han jugado y encima se atreven a hacer un circo.
Martes, 2 de marzo a las 19:00, en el Palacio del Infantado
SI NO METEMOS CAÑA, ESTO NO SE APAÑA

18 de febrero de 2010

Guadalajara en crisis: O te organizas, o te organizan…

Guadalajara en crisis:
O te organizas, o te organizan…
Las crisis son necesarias e inevitables en el capitalismo. No hay más que observar la historia para ver que lo que se presenta como prosperidad y "alto nivel de vida" lleva en su seno las condiciones que van a convertir el "sueño" en una pesadilla. La etapa dorada del dinero fácil ha terminado y nos encontramos en una crisis capitalista provocada por la reducción en la tasa de beneficios. Esto da lugar a lo que nuestros queridos sindicalistas llaman destrucción de empleo, es decir, despidos, y a la precarización (aún mayor) de nuestras condiciones de vida. Es decir, es necesario apretarnos más las tuercas.
Los EREs y despidos selectivos, así como la flexibilización del mercado de trabajo, los contratos de prácticas y de becas tienen como objetivo intensificar la explotación de la fuerza de trabajo, o sea, explotarnos más, para así volver a la senda que nos llevará al cielo prometido por políticos y economistas. Es pura matemática, y si hay que restar, se hace en nuestros bolsillos. Y todo esto, por nuestro bien.
La reestructuración de todo el tejido industrial y del sector servicios en nuestra provincia o, lo que es igual, la carga de los problemas del capitalismo sobre los trabajadores, se lleva a cabo con la inestimable ayuda de los sindicatos. Estos pretendidos representantes de la clase obrera dejaron claro su papel en los Pactos de Toledo, y lo hacen de nuevo en cada conflicto laboral. Tanto, que de vender obreros (su tarea en la democracia) han pasado a venderse completamente, a ser meras empresas de servicios que ofertan cursos a base de subvenciones y en colaboración con la patronal. Todo con la excusa de que ya no tiene sentido la lucha obrera, pues ahora somos todos ciudadanos y viajamos en el mismo barco… Nos han vendido y lo seguirán haciendo como a los trabajadores de AVICU, ECESA (Poveda de la Sierra), Menaje del Hogar... Los representantes de CCOO y UGT en la empresa Menaje del Hogar (un ERE de 95 trabajadores) recibieron cada uno 6.500 euros por su buen trabajo en las negociaciones. Y así, tantos otros casos de mercadeo sindical.
El sindicalismo se ha probado ineficaz si su objetivo no era lograr fuertes apretones de manos, firmas en extensos y vacíos acuerdos y suculentas cenas de lujo, así como desmovilizarnos y marear la perdiz para que perdamos toda esperanza. Por ello, creemos que es necesario que los explotados dirijamos la lucha por la satisfacción de nuestras propias necesidades, contra los ataques del capital y por la mejora de nuestras condiciones de vida, sintiendo el conflicto del vecino como propio, precisamente porque cada ataque a los intereses de un proletario afecta a toda la clase obrera.
Pensamos que la posición de los trabajadores en cada conflicto debe ser defendida por los trabajadores mismos, organizados en asambleas y con delegados revocables en todo momento. No tiene sentido lamentar la mala gestión de los conflictos por parte de los sindicalistas si no estamos dispuestos a hacernos con el control de nuestros propios asuntos. Tan sólo la práctica real de la solidaridad y la unidad entre explotados posibilita la victoria. Los ataques que emprende la patronal contra los trabajadores sólo los podemos detener y devolver los propios trabajadores organizados en asambleas cuyas decisiones sean soberanas y tengan el respaldo solidario de grupos formados por otros proletarios (amigos, familiares, vecinos, estudiantes, parados, trabajadores...), para lo cual es necesario que aprendamos a decir "esta boca es mía".

Hombro con hombro,
por nuestro bien

Frente a los despidos y la precariedad,
¡ORGANÍZATE y LUCHA!
Por las asambleas. Contra los sindicatos.

¿Para qué una gaceta proletaria?

¿Para qué una gaceta proletaria?
Para empezar, lo importante es definir claramente el término proletariado, para así imprimirle carácter a la gaceta y dejar claro hacia quién va dirigida. El proletariado es la clase social que formamos trabajadores, parados y estudiantes que, al no poseer los medios de producción, nos vemos obligados a vender nuestra fuerza de trabajo a cambio de un salario con el que comprar nuestra supervivencia.
Una vez aclarado esto, ¿para qué una gaceta proletaria? La respuesta la encontramos en la total ausencia en Guadalajara de medios de comunicación al margen de dinámicas mercantilistas y partidistas. Nuestra apuesta es por una comunicación real entre la gente, y por la creación de un espacio abierto de reflexión en torno a las diferentes luchas y sus formas de organización, dejando de lado la posición de espectadores y tomando partido en ellas.
En los recientes conflictos laborales en la provincia la prensa nos ha servido en bandeja las posiciones de los sindicatos, la patronal y los políticos, pero los trabajadores nunca han expresado su opinión al resto de los obreros alcarreños. Por ello, vemos imprescindible la publicación de más gacetas y hojas informativas en las que los proletarios nos expresemos y comuniquemos entre nosotros respecto a los diferentes problemas que surjan en todos los aspectos de nuestras vidas. No sólo en lo laboral, que el capital no sólo pica en el tajo. Si no, nos comen, y así nos va...
Algo tan fácil y, por qué no, entretenido, no podemos dejarlo en manos de profesionales cuyos intereses se oponen a los nuestros. Que ellos difundan su propaganda y traten de convencernos de sus mentiras; es hora de que los explotados nos apoyemos y comuniquemos sin depender de quien nos vende y juega con nosotros.
Habrá quienes os preguntéis quiénes somos, a qué organización pertenecemos o qué ideología profesamos. Para nosotros eso no es lo importante; nuestro único interés es saber cómo se establece y organiza la comunicación entre los explotados. Y a partir de ahí apostar por la comunicación directa, sin intermediarios y sin limitarnos a Internet, que más que promover el debate, aísla y genera ciberdiscusiones estériles que no se materializan en la práctica.
La comunicación, cara a cara. Y el puño, a la tripa.